jueves, 7 de septiembre de 2017

El vocero siempre "la caga" dos veces

El cartero o, mejor dicho, el vocero, vuelve a llamar dos veces a las masas sin percibir que aquellos que se presume que escuchan, lo hacen como se diría en mi pueblo, “como una tapia”, o, dicho de otra manera, predican una y otra vez en el desierto.

No hay más que dar una vuelta por los mentideros de nuestra factoría, para una y otra vez oír los bulos y mensajes malintencionados a la vez que inciertos con un solo objetivo: promocionarse, sacar rédito electoral y desestabilizar a la clase trabajadora para revolucionarla, y hacerlas cambiar de opinión una y otra vez. Tan ilusos no los he conocido. Siempre los trabajadores de Bazán fueron sabios y razonablemente centrados en sus principios. Pero es inútil, el vocero vuelve una y otra vez a insistir sin conseguir fruto alguno. 

Las energías y el ahínco hay que consumirlas en el bien colectivo frente a una empresa, una SEPI y un Gobierno autoritario e incapaz de sacar este sector de la situación en que se encuentra, robando lo que nos pertenece y menospreciando a los trabajadores.

La unión de la clase trabajadora nos reforzará ante las vicisitudes que pretenden hacernos sufrir, pero para eso es imprescindible no crear fisuras y diferencias entre nosotros mismos, porque de lo contrario, nos equivocaremos como los voceros.

Animo compañeros y compañeras, lo conseguiremos.